miércoles, 22 de marzo de 2017

Todavía no sucede.

Busco un significado que aquiete este galopar de pensamientos sin dirección. Imágenes que golpean los ojos sin piedad. Células construidas con infinito poder para un desarrollo total y enjauladas por una realidad que golpea al más insensible de los mortales; en el medio de un campo de batalla están ellos: LOS NIÑOS. Su mundo de construcción intelectual está desierto. ¿habrá alguna vez un cuento para ser escuchado?

En estos tiempos de zozobra, recordé cuando obtuve mi primer título como Profesional de la Educación, un día once de septiembre, se nos tomó juramento; explico que estudié magisterio en un Instituto piloto que sólo funcionó dos años a nivel universitario. No he dejado de perfeccionarme nunca; tengo claro el significado de las palabras, mi idioma es castellano, por tanto cuido muy bien del vocabulario para expresar exactamente lo que deseo comunicar al exterior de mi persona. Nací para dar, no tengo reparos en hacerlo, mis mejores sentimientos los vuelco en el decir de mis actos, y traigo a este escrito las palabras que figuraban al reverso, en mis tarjetas de egresada y decían:

ORACIÓN DE LA MAESTRA
Gabriela Mistral.

¡Señor! Tú que enseñaste, perdona que yo enseñe; que lleve el nombre de maestra, que Tú llevaste por la Tierra. 

Dame el amor único de mi escuela; que ni la quemadura de la belleza sea capaz de robarle mi ternura de todos los instantes. 

Maestro, hazme perdurable el fervor y pasajero el desencanto. Arranca de mí este impuro deseo de justicia que aún me turba, la mezquina insinuación de protesta que sube de mí cuando me hieren. No me duela la incomprensión ni me entristezca el olvido de las que enseñé. 

Dame el ser más madre que las madres, para poder amar y defender como ellas lo que no es carne de mis carnes. Dame que alcance a hacer de una de mis niñas mi verso perfecto y a dejarte en ella clavada mi más penetrante melodía, para cuando mis labios no canten más. 

Muéstrame posible tu Evangelio en mi tiempo, para que no renuncie a la batalla de cada día y de cada hora por él. 

Pon en mi escuela democrática el resplandor que se cernía sobre tu corro de niños descalzos. 

Hazme fuerte, aun en mi desvalimiento de mujer, y de mujer pobre; hazme despreciadora de todo poder que no sea puro, de toda presión que no sea la de tu voluntad ardiente sobre mi vida. 

¡Amigo, acompáñame! ¡Sostenme! Muchas veces no tendré sino a Ti a mi lado. Cuando mi doctrina sea más casta y más quemante mi verdad, me quedaré sin los mundanos; pero Tú me oprimirás entonces contra tu corazón, el que supo harto de soledad y desamparo. Yo no buscaré sino en tu mirada la dulzura de las aprobaciones. 

Dame sencillez y dame profundidad; líbrame de ser complicada o banal en mi lección cotidiana. 

Dame el levantar los ojos de mi pecho con heridas, al entrar cada mañana a mi escuela. Que no lleve a mi mesa de trabajo mis pequeños afanes materiales, mis mezquinos dolores de cada hora. 

Aligérame la mano en el castigo y suavízamela más en la caricia. ¡Reprenda con dolor, para saber que he corregido amando! 

Haz que haga de espíritu mi escuela de ladrillos. Le envuelva la llamarada de mi entusiasmo su atrio pobre, su sala desnuda. Mi corazón le sea más columna y mi buena voluntad más horas que las columnas y el oro de las escuelas ricas. 

Y, por fin, recuérdame desde la palidez del lienzo de Velázquez, que enseñar y amar intensamente sobre la Tierra es llegar al último día con el lanzazo de Longinos en el costado ardiente de amor.

Es un homenaje a todas mis colegas que aún, en su lucha por los motivos que sean, ponen su corazón al servicio de los niños ávidos de conocimiento.
¡Salud! Colegas.

Yolanda les tiende una mano.
Hasta pronto.



domingo, 5 de febrero de 2017

Ciclos de vida

"Había una vez....". Así comenzaban aquellos cuentos que oíamos cuando niños, y en esos momentos nuestra imaginación se trasladaba a un lugar único y exclusivo en cada uno de nosotros, donde nos transformaríamos en esos seres que queríamos ser cuando nos quedábamos dormidos y éramos: golondrinas, mariposas, leones, tigres, peces, gigantes voladores espaciales y cuántos más sin descripción. Es por esto mismo que en un acto de rebeldía nacida desde lo más recóndito de mi ser que transformaré mis relatos plenos de pureza inocente a la realidad de este siglo XXI. 
Sí, me apena decir adiós a ese ciclo de mi vida que es el tesoro compuesto por piezas invaluables y son mi riqueza actual. Es lo que me hace ser poderosa en mi mundo de cristal el cual me permite ver con claridad el cotidiano deambular de esperanzas pálidas en cada momento de un día cualquiera. 
Mi estado de ánimo de hoy,  un domingo de intenso verano que con sus caprichos de niño mimado, se presentó frío y gris, no es el más indicado para expresar con objetividad algún tema en particular. 
Escucho tantas voces declamar sobre las malas actitudes de tal o cual persona, como si alguien tuviese el poder sobre los demás; pero hablo del poder:  Dominio, imperio, facultad y jurisdicción que alguien cree que tiene para mandar o ejecutar algo, como los inventados dioses de la antigüedad.
Sin embargo, la civilización no avanza, retrocede con disfraces, se ha extraviado en el trajín de la velocidad por vivir. Alguna vez expresé una inquietud: ¿Hacia dónde se fue la sonrisa en mi país? Y fue ganando territorio la tristeza, el enojo, la ira, el deseo de destruir lo que sea. Veo con pena que en general, las personas van dejando de ser personas y sumirse en la frialdad de una máquina. Ha perdido en el camino su finalidad. Aún más trágico lo fundamental para la existencia: EL AMOR.
El verdadero sentido de la vida, lo que debe protegerse siempre a pesar de los avatares de ser la criatura más conflictiva de la creación. SER HUMANO.
Es difícil, pero no imposible sobrevivir a las ambiciones personales. Observo en general, la vida en derredor, la mía se parece tanto a todas, porque en definitiva, todos tenemos un poco de cada quién y las afinidades nos unen o separan, pero olvidamos con frecuencia que poseemos la herramienta más poderosa: el pensamiento.
Aunque a pesar de pocos, la vida continúa y sé que vendrán tiempos en que la racionalidad como la conciencia volverán a reinar en cada ser individuo, entonces las máquinas serán solo eso: máquinas.
Como ven amigos, solo expreso esto que me pasa hoy, y no es un capricho de alguien que quiere ser escuchado, no, tengo la libertad bien entendida de contar solamente un estado de ánimo, tal vez en el devenir de las próximas horas, algo ocurra que el sol del alma aparezca y haga brillar mis esperanzas de ver a alguien sonreír en paz.

Hasta la próxima mis amigos.
Los quiero.


jueves, 15 de diciembre de 2016

Un paso a la vez.

Y fueron tantos los hechos que acontecieron en aquel tiempo del final de mi infancia, que un día impensado, los adultos de entonces decidieron mi destino sin hacer preguntas porque no tenía edad para hacerlas, solo era una niña en todo su significado, con pensamientos fantásticos irreales y lejos del alcance de los juicios ajenos a mi entender.

Ya había pasado navidad en Calchaquí. Tambien el año nuevo y Día de Reyes. Concluida mi primera etapa de preparación educativa, comenzaría en pocos meses, la segunda: Estudios secundarios ingresada como pupila en un colegio de monjas en otra ciudad: Vera.

Mamá se dedicaba a confeccionar el uniforme que debía usar para las clases, otro para las horas de descanso, y muy destacado el uniforme para los días de actos principales. ¡AH! tambien se usaba sombrero para esos días de gran protocolo de un color azul muy oscuro. El número asignado a mí fue el dieciséis; debía ser bordado en todas las prendas de mi pertenencia. Esa era la tarea en que personalmente colaboraba para preparar mi partida en el mes de Marzo. No hubo vacaciones ese año para mí.

Al comenzar las clases en el Instituto, perdería hasta mi nombre de pila, solo me llamarían ¡dieciséis...! debiendo responder. ¡presente!

Hoy comprendo tantas cosas que me fueron arrebatadas junto con mis años felices, siento en algunas oportunidades que deberíamos elegir en qué momento de nuestras vidas deberíamos quedarnos para siempre así como uno es, en mi caso particular, prefería esos años de juegos y risas, silencios nocturnos mirando las estrellas de un cielo de verano, aspirar profundo para llenar mi sueños del aroma a glicinas del patio principal, el bullicio del canto de los pájaros comunicándose entre ellos en un sin fin de gorjeos que no entendía, los comparaba con las risas nuestras cuando jugábamos a la "peste".

Aquéllos amiguitos compañeros de escuela y juegos, ya no están al alcance de mis ojos, existen en el recuerdo y quizás los traigo a mi presente escuchando alguna canción de entonces. A veces, hurgando entre los discos de mamá, puedo escuchar esta canción que ahora conozco y la historia de porqué fue escrita, cantada por su autor, no dejo de escucharla, me traslada a esa etapa de mi vida que jamás olvidaré.


La vida tiene estas cosas, añoro lo que fue, lo que en ella hubo y le digo adiós a los malos momentos que ya no volverán. Hoy cuento con el milagro de los recuerdos atesorados en la memoria de estos tiempos que tambien se irán a formar parte de algo que fue.

Amigos: ¡Felicidades!

sábado, 29 de octubre de 2016

Lo que el tiempo se llevó.

Hoy es tiempo de abandonar la nave de los recuerdos y dejarlos ir hacia el país de lo que fue. Nuevo siglo; las expectativas aumentan con la demografía y algunos misterios se develan. Pero hace mucho, mucho deambular de soles por los cielos, una geografía de colores se mezclaban ante el asombro de la belleza y la magia que nos presentaban descubrimientos increíbles, nos hacían sentir los más poderosos de la creación misma. La evolución, el perfeccionamiento de las tecnologías, el tenerlo casi todo al alcance de los ojos... sin embargo aun creemos en las historias románticas y con finales tristes de las historias de William Shakespeare
¿Recuerdan a Romeo y Julieta? Seguramente que sí. Entonces podrían quedarse algunos hechos actuales como recordatorios de lo que hoy somos para los futuros jóvenes que viven con tanta rapidez que no recuerdan su infancia. 

Hoy no se enfrentan familias contra otras, como en la novela, el enfrentamiento está dentro de cada uno y es tan difícil darse cuenta para muchos, y se pierden el momento justo de conocer la oportunidad de ser feliz. Porque ésta amigo, la felicidad radica aquí: en el pensamiento, donde se le da la forma que deseamos que tenga, que dure todo el tiempo que queramos, si la perdemos, no debemos titubear en buscarla, recuerden que la pista está dentro, no en el exterior y se la llevó otro.
Algún día les contaré quién fue "El señor otro". En estos momentos, mi mente se dispersa entre tantos hechos simultáneos y desagradables, que trato de ordenarlos cuidadosamente dentro del espacio que me regala el tiempo, porque pronto todo será un retrato olvidado.
Les deseo una excelente jornada.

sábado, 15 de octubre de 2016

Día de la vida.

De todos los misterios que nos rodean, hacemos de nuestro diario vivir una creación de fuerza y energías dignas de merecerlas. Eso somos, como seres vivos, con toda la concepción que tenemos sobre tabúes y rebeldías. Es mañana domingo, "El día de la madre" aquí en Argentina. Sí el día de...

El amor más grande.
Madres de todos los colores, de todas las etnias, un día en el cual todas son unificadas por serlo. Un sentimiento en común: EL AMOR. Día de homenajes, de reuniones familiares, de regalos sonrisas por doquier, de expresar veneración hacia ellas y muchos despliegues de amor y lo que no falta es justamente ¡La competencia entre los hijos! Bueno, algo así como quién quiere más a mamá y toda la historia adjunta. Es una buena ocasión para esto o aquéllo... Hay mamás de  todas las edades, las más jovencitas que parecen aún jugar con una muñeca que con un hijo, la que parece tener un nietito porque justamente lo tuvo siendo algo mayor, (para las "malas lenguas") Porque mayor para algunas chicas es tener algo así como de ... mmmmm a ver.. ¡treinta años! Ay queridas mías, si es tan hermoso dar vida a cualquier edad, claro que los papás son los que sufren un poquito cuando deben responder por los pedidos de los hijos: ¡papá dame para el regalo! Y así.
Me ponen feliz ver a las mamis paseando con sus bebés, tienen ese no sé qué, diría mi abuelo, y según lo veo, es para mí el más grande orgullo de una mujer. 
Es por ello que les rindo homenaje merecido a todas, sin excepción porque son inigualables, es un título que ejercerán por el resto de sus vidas. 
¡FELIZ DÍA MAMÁS!
Se los desea de corazón:
Yolanda.

jueves, 29 de septiembre de 2016

Cuando el dolor tocó a mi puerta.

La vida, ese misterio con todos sus interrogantes, en algún momento avasalló mi existencia dejándome en el más inmenso mar solitario, desprovista de recursos para responderlos.
Todo se supera.
 Fue entonces, cuando creía que no podría afrontarlo, escribí en alguna parte lo siguiente:

La búsqueda.

Qué vacío había quedado  mi corazón. Tanto te busqué, por años en los recónditos misterios de preguntas sin respuestas; en mi memoria infantil, en mis solitarios juegos a “la casita”; en el horizonte del llano sin futuro; en la edad de no entender la ausencia del abrazo, mucho menos al oír la palabra “señorita”, apenas con un  puñadito de años que aparecieron trayendo más incógnitas. Te busqué… una larga búsqueda la cual me llevó a crearte en mi mente, más se convirtió en algo inalcanzable. Creciste en ella con toda la magnitud de una necesidad imperiosa hacia donde depositar la mirada. Te busqué en el espacio, en los cielos de los dioses, en el cielo de un dios, en las nubes con formas insólitas, te busqué  en al calor del sol de algún verano en la provincia, te busqué…
No te hallé en mis despojadas noches de cobijo; ni en las navidades inexplicables sin ti. No te hallé en mis pensamientos cuando hurgaba en los recuerdos. Mas un día caminando por la playa de un mar cualquiera, en solo un instante en el cual el universo se detuvo, con mis pies sumergidos en el agua descubrí una caracola brillante que me tentó poseerla; me incliné a recogerla y de pronto… apareció en lo profundo, el rostro imaginado tantas veces y...  ¡Te vi! ¡OH mi Dios! Estuviste todo el tiempo conmigo, que por mirar a otros puntos no lo supe. ¡Tú en mí… Madre! 
La búsqueda concluyó, desde entonces mi corazón se llenó de amor.

No existen las pérdidas si lo que amas está en tu recuerdo. Eso lo aprendí en todos los tiempos que me tocó resolver la ausencia de lo amado, cuesta  trasladar lo visible a lo invisible; no deja de ser si los ojos  físicos no pueden ver.
Todo el tiempo están allí en un descuido, en las cosas inimaginables: un perfume, un aroma especial que escapa de la cocina, una pieza musical, un poema escrito, una mirada extraña, una vidriera. Día por día un latido y todo está dicho.
Gracias amigos por comprender.

miércoles, 21 de septiembre de 2016

La reina de la primavera en Calchaquí, hace tiempo...

A un costado de la ruta 11.

Volviendo a aquél mes de Septiembre en Calchaquí, a mediados del mismo, seguían los preparativos para el festejo y además la elección de la reina de la primavera. En esa zona de la provincia, se habían radicado mucho tiempo atrás, inmigrantes generalmente suizos, rusos, españoles, italianos, franceses, que se dedicaban a la agricultura, ganadería y diversos oficios. Transcurrieron varias generaciones desde entonces. Hago esta salvedad, porque en el conjunto de señoritas candidatas a ser preseleccionadas, la belleza de cada una hacía difícil predecir quién sería la favorita, también en todos los aspectos que la harían digna de recibir tal honor: las distinguían su conducta ejemplar en todos los ámbitos, generosa con los demás, ayudar desinteresadamente a quiénes necesitaban ayuda de todo tipo. Destacarse por sus buenos modales, ser una excelente estudiante si tenía la fortuna de serlo, no había inconvenientes, por ser así formada cada una de las jóvenes desde la más corta edad, no importara la clase social, desde el hogar, pasando por la escuela primaria, tomando el ejemplo de los adultos que con su actitud correcta daban clase de comportamiento social solo eso les permitía reunir los requisitos.  

La selección estaba a cargo de la Comisión de damas del club, tenían la ardua tarea de entrevistar a las chicas en sus domicilios, lo analizaban todo, aun las actitudes que mostraban ante las damas visitantes. En aquéllos tiempos, lo que daba distinción a una persona, era su lenguaje, cuanto más amplia y variada la selección de palabras, decían mucho del nivel cultural de las personas. Una de las costumbres predilectas familiares, era la lectura, con horarios especiales para hacerlo. En general solo describo un panorama de costumbres de los tiempos donde la familia era toda una Institución.

¡LLEGÓ POR FIN EL DÍA DE LA PRIMAVERA!

Muy interesante ver el movimiento de la gente caminando rumbo al club vestidos con sus mejores galas. La noche regaló una cálida cobertura de primavera recién nacida. En la puerta de entrada al edificio estaban algunos señores de la comisión recibiendo a los invitados, dentro del local, en la gran pista exterior las damas ubicaban a las personas alrededor de mesas redondas, cubiertas con blancos manteles bordados a mano. Cuando todo estaba listo, hacían su entrada las candidatas anunciadas por el locutor elegido. Naturalmente, una orquesta contratada, ejecutaba música suave para ambientar la cena. Luego se procedía al desfile de las chicas, todas vestidas de color blanco, sus trajes largos, amplios, manos cubiertas con guantes también de ese color, llevando una rosa roja, peinadas prolijamente, con un andar de verdaderas princesas; toda la femineidad puesta en cada sonrisa delicada que marcaba su personalidad.
Y fue la elección, la misma recayó en una jovencita de condición humilde, quien estudiaba en el colegio profesional de mujeres, además de dedicarse a coser ropa para los niños más humildes de la escuela. Su papá trabajaba en el campo cuidando animales, la mamá se dedicaba a los trabajos domésticos  y a cuidar a sus hermanitos menores, cinco en total. En la casa había una máquina de coser que le había regalado su “Patrona”. Fue un gran orgullo enterarse de la coronación de su hija.
Rosaura García, no me olvidé jamás de su nombre, bellísima y muy querida por todos. Recibió como premio una beca para estudiar en el Instituto de “La inmaculada Concepción” de la ciudad de Vera. El título a obtener era el de maestra normal.  Con el tiempo supe que sí se recibió. Ejerció en el mismo pueblo, continuó estudiando en la capital asistiendo a la facultad de Derecho y hoy es una abogada que se dedica asistir a personas que no pueden contratar a nadie. 
Vive bien, feliz, tiene una hermosa familia y todo parece un cuento.  FUE REAL.

¡FELIZ PRIMAVERA PARA TODOS!